Gabriel García Márquez

Para otros usos de este término, véase Gabriel García Márquez (desambiguación).

Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez en 2002
Información personal
Nombre de nacimientoGabriel José García Márquez
ApodoGabitoGabo
Nacimiento6 de marzo de 1927
AracatacaMagdalenaColombia
Fallecimiento17 de abril de 2014
(87 años)
Ciudad de MéxicoMéxico
Causa de muerteLinfoma y neumonía 
NacionalidadColombiana
ReligiónNinguna[1]
Lengua maternaEspañol
Familia
PadresGabriel Eligio García Martínez y Luisa Santiaga Márquez Iguarán
CónyugeMercedes Barcha Pardo
HijosRodrigo y Gonzalo García
Educación
Educado enLiceo Nacional de Varones de Zipaquirá
Información profesional
OcupaciónEscritor, periodista, editor de libros y guionista
Años activo1947-2014
MovimientosBoom latinoamericanorealismo mágico
GéneroNovelaCuentoCrónicaReportaje
Obras notablesCien años de soledad
Crónica de una muerte anunciada
El coronel no tiene quien le escriba
Relato de un náufrago
El amor en los tiempos del cólera
TítuloEscritor
Distinciones Galardonado con el Premio Nobel de Literatura (1982)
Firma
[editar datos en Wikidata]
Escucha este artículo
(info)
Duración: 1 hora, 2 minutos y 37 segundos.1:02:37
Esta narración de audio fue creada a partir de una versión específica de este artículo (concretamente del 2 de agosto de 2020) y no refleja las posibles ediciones subsiguientes.Más artículos grabados
¿Problemas al reproducir este archivo?

Gabriel José García Márquez (AracatacaMagdalena, 6 de marzo de 1927-Ciudad de México, 17 de abril de 2014)[nota 1][2]​ fue un escritor, guionista y periodista colombiano. Reconocido por sus novelas y cuentos, también escribió narrativa de no ficcióndiscursosreportajescríticas cinematográficas y memorias. Estudió derecho en la Universidad Nacional de Colombia (carrera que nunca terminaría) e inició sus colaboraciones periodísticas en el diario El Espectador. Fue conocido como Gabo, o Gabito, por sus familiares y amigos.[3][4]​ En 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura[5]​ «por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo compuesto de imaginación, lo que refleja la vida y los conflictos de un continente».[6][7]

Junto a Julio CortázarMario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, fue uno de los exponentes centrales del boom latinoamericano. Está considerado uno de los principales autores del realismo mágico, y su novela más conocida, Cien años de soledad, es una de las más representativas de esa corriente literaria. Se considera que a su éxito se debe que el término se aplique a la literatura surgida a partir de 1960 en América Latina.[8][9]

En 2007 la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española publicaron una edición popular conmemorativa de esta obra, por considerarla parte de los grandes clásicos hispánicos de todos los tiempos.[10]

Biografía

Infancia

Hijo de Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez Iguarán, nació en Aracataca, departamento del MagdalenaColombia, «el domingo 6 de marzo de 1927 a las nueve de la mañana…», como refiere el escritor en sus memorias.[11]​ Cuando sus padres se enamoraron, el padre de Luisa, el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, se opuso a esa relación, pues Gabriel Eligio, telegrafista, no era el hombre que consideraba más adecuado para su hija, por ser hijo de madre soltera, pertenecer al Partido Conservador Colombiano y ser un mujeriego confeso.[11]

Con la intención de separarlos, Luisa fue enviada fuera de la ciudad, pero Gabriel Eligio la cortejó con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas y frecuentes mensajes telegráficos. Al fin, la familia capituló y Luisa consiguió el permiso para casarse, lo cual sucedió el 11 de junio de 1927 en Santa Marta. La historia y tragicomedia de ese cortejo inspiraría más tarde a su hijo la novela El amor en los tiempos del cólera.[11]

En su momento quiso bautizárselo como Gabriel José de la Concordia, debido a que se había resuelto el conflicto entre su padre y su abuelo. Sin embargo, como muestra el facsímil en el libro «García Márquez, el viaje a la semilla» de Dasso Saldivar, primera biografía autorizada por García Márquez, según la partida de bautismo, el nombre es Gabriel José García Márquez.

Poco después del nacimiento de Gabriel, su padre se convirtió en farmacéutico y, en enero de 1928, se mudó con Luisa a Barranquilla, dejando a Gabriel en Aracataca al cuidado de sus abuelos maternos. Dado que vivió con ellos durante los primeros años, recibió una fuerte influencia del coronel Nicolás Márquez, quien de joven mató a Medardo Pacheco en un duelo, y quien tuvo, además de los tres hijos oficiales, otros nueve con distintas mujeres. El coronel era un liberal veterano de la guerra de los Mil Días, muy respetado por sus copartidarios, conocido por su negativa a callar sobre la masacre de las bananeras, suceso en el que murieron cientos de personas a manos de las Fuerzas Armadas de Colombia durante una huelga de los trabajadores de las bananeras, que García Márquez plasmaría en su obra.[11]

El coronel, a quien Gabriel llamaba Papalelo, lo describió como su «cordón umbilical con la historia y la realidad». Fue un excelente narrador. Le enseñó a su nieto a consultar el diccionario, lo llevaba al circo cada año y fue el primero en introducirlo al «milagro» del hielo, en la tienda de la United Fruit Company.[11]​Con frecuencia decía: «Tú no sabes lo que pesa un muerto», refiriéndose así a que no había mayor carga que la de haber matado a un hombre, lección que García Márquez incorporaría en sus novelas.[11][12][13]

Su abuela, Tranquilina Iguarán Cotes, era de origen gallego, según García Márquez,[14]​ quien la llama abuela Mina y describe como «una mujer imaginativa y supersticiosa»[12]​ que llenaba la casa con historias de fantasmas, premoniciones, augurios y signos. Le fue de tanta influencia como el coronel, e incluso es señalada por el escritor como su primera y principal inspiradora literaria, pues le inculcó la original forma de contar historias tratando lo extraordinario como algo natural, sin importar cuán fantásticos o improbables fueran sus relatos, siempre refiriéndose a ellos como verdad irrefutable. El escritor manifestó en una entrevista de 1983 al diario El País:[15]

Surgió mi interés de descifrar su ascendencia, y buscando la suya encontré la mía en los verdes frenéticos de mayo hasta el mar y las lluvias feraces y los vientos eternos de los campos de Galicia. Solo entonces entendí de dónde había sacado la abuela aquella credulidad que le permitía vivir en un mundo sobrenatural donde todo era posible, donde las explicaciones racionales carecían por completo de validez.

Además del estilo, la abuela Mina inspiró el personaje de Úrsula Iguarán que, tres décadas más tarde, su nieto usaría en Cien años de soledad.[11][16]​ Ella murió en 1936, cuando Gabriel tenía ocho años. Debido a la ceguera de su abuela, él se fue a vivir con sus padres en Sucre, en el departamento homónimo de Sucre, donde su padre trabajaba como farmacéutico.

Gabriel fue el mayor de once hermanos de padre y madre: Luis Enrique, Margarita, Aída, Gustavo, Ligia, Rita, Jaime, Hernando (Nanchi), Alfredo Ricardo (Cuqui) y Eligio (Yiyo). Sus medio hermanos por parte de padre fueron Carmen Rosa, Abelardo, Germaine Hanai (Emi) y Antonio María Claret (Toño).[17]​ Según su hijo Rodrigo, Gabriel había perdido la visión del centro de su ojo izquierdo desde su infancia, cuando miró directo a un eclipse.[18]

Su niñez está relatada en sus memorias Vivir para contarla.[11][19]​ Después de veinticuatro años de ausencia, en 2007, regresó a Aracataca para un homenaje que le rindió el Gobierno colombiano al cumplir sus ochenta años, a cuarenta desde la publicación de Cien años de soledad.

Educación y adultez

Antiguo Colegio San José de Barranquilla, donde cursó estudios secundarios

Poco después de llegar a Sucre, se decidió que Gabriel debía empezar su educación formal y fue mandado a un internado en Barranquilla, un puerto en la boca del río Magdalena. Allí adquirió reputación de chico tímido que escribía poemas humorísticos y dibujaba tiras cómicas. Serio y poco dado a las actividades atléticas, fue apodado El Viejo por sus compañeros de clase.[13]

Cursó los primeros grados de secundaria en el colegio jesuita San José de Barranquilla (hoy Instituto Técnico de Comercio) desde 1940, donde publicó poemas en la revista escolar Juventud. Gracias a una beca del Gobierno, fue enviado a estudiar a Bogotá, de donde lo reubicaron en el Liceo Nacional de Zipaquirá, a una hora de la capital, donde culminó sus estudios secundarios. Allí destacó en deportes, llegó a ser capitán del equipo del Liceo Nacional de Zipaquirá en fútbol, béisbol y atletismo.

Después de su graduación en 1947, permaneció en Bogotá para estudiar Derecho en la Universidad Nacional de Colombia, donde tuvo especial dedicación a la lectura. La metamorfosis de Franz Kafka «en la falsa traducción de Jorge Luis Borges»[20]​ le inspiró de modo especial. Estaba emocionado con la idea de escribir, no literatura tradicional, sino en un estilo similar a las historias de su abuela, en las que se «insertan acontecimientos extraordinarios y anomalías como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana». Su deseo de ser escritor crecía. Publicó su primer cuento, La tercera resignación, el 13 de septiembre de 1947 en El Espectador.

Continuó con la carrera de Derecho en 1948 para complacer a sus padres. Después del llamado Bogotazo en 1948, unos sangrientos disturbios del 9 de abril a causa del magnicidio del líder popular Jorge Eliécer Gaitán, la universidad cerró por lapso indefinido y su pensión fue incendiada. García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena; empezó a trabajar como reportero de El Universal. En 1950, desistió de convertirse en abogado para centrarse en el periodismo y se trasladó de nuevo a Barranquilla para trabajar como columnista y reportero en El Heraldo. Aunque nunca terminó sus estudios, algunos lugares, como la Universidad de Columbia de Nueva York, le han otorgado un doctorado honoris causa en letras.[13]

Matrimonio y familia

Iglesia del Perpetuo Socorro, Barranquilla

Durante su niñez, cuando visitaba a sus padres en Sucre, conoció a Mercedes Barcha, también hija de un boticario, en un baile de estudiantes y decidió que debía casarse con ella cuando terminara sus estudios.[13]​ Contrajo matrimonio en marzo de 1958 en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Barranquilla con Mercedes «a la que le había propuesto matrimonio desde sus trece años».[11][21]

Mercedes es descrita por uno de los biógrafos del escritor como «una mujer alta y linda con pelo marrón hasta los hombros, nieta de un inmigrante egipcio, lo que al parecer se manifiesta en unos pómulos anchos y ojos castaños grandes y penetrantes».[13]​García Márquez se ha referido a Mercedes siempre, con cariño orgulloso; cuando habló de su amistad con Fidel Castro, observó, «Fidel se fía de Mercedes aún más que de mí».[22]

En 1959 tuvieron a su primer hijo, Rodrigo, quien se convirtió en cineasta, y en 1961 se instalaron en Nueva York, donde ejerció como corresponsal de Prensa Latina. Tras recibir amenazas y críticas de la CIA y de los disidentes cubanos, que no compartían el contenido de sus reportajes, decidió trasladarse a México y se establecieron en la capital. Tres años después, nació Gonzalo, futuro diseñador gráfico en la capital mexicana.[13]

Aunque García Márquez poseía residencias en ParísBogotá y Cartagena de Indias, vivió la mayor parte del tiempo en Ciudad de México, donde se radicó a principios de los años 60 y donde escribió Cien años de soledad en el número 19 de la calle La Palma de la colonia San Ángel.[23][12][24]

La fama

Placa conmemorativa en el Hôtel des 3 Collèges en París (Francia), donde García Márquez vivió en 1956.

La notoriedad mundial de García Márquez comenzó cuando Cien años de soledad se publicó en junio de 1967 y en una semana vendió 8000 ejemplares. La novela sumó una edición cada semana, llegó a medio millón en tres años. Fue traducido a más de veinticinco idiomas y ganó seis premios internacionales. Tenía 40 años cuando el mundo aprendió su nombre. Por la correspondencia de admiradores, los premios, entrevistas y las comparecencias su vida había cambiado.

En 1969, la novela ganó el Chianciano Aprecian en Italia y fue denominado el «Mejor Libro Extranjero» en Francia. En 1970, fue publicado en inglés y escogido como uno de los doce libros del año en Estados Unidos. Dos años después le fue concedido el Premio Rómulo Gallegos y el Premio Neustadt y en 1971, Mario Vargas Llosa publicó un libro acerca de su vida y obra, titulado García Márquez: historia de un deicidio. Para contradecir toda esta exhibición, García Márquez regresó a la escritura. Decidido a escribir acerca de un dictador, se trasladó con su familia a Barcelona que pasaba sus últimos años bajo el régimen de Francisco Franco.[13]

La popularidad condujo a la amistad con poderosos líderes, incluyendo Fidel Castro, relación analizada en Gabo y Fidel: retrato de una amistad.[22]​En una entrevista con Claudia Dreifus en 1982, dice que esa relación se basa en la literatura: «La nuestra es una amistad intelectual. Puede que no sea ampliamente conocido que Fidel es un hombre culto. Cuando estamos juntos, hablamos mucho sobre la literatura».[25]

Algunos han criticado a García Márquez por esta relación; el escritor cubano Reinaldo Arenas, en 1992 en sus memorias Antes que anochezca, señala que García Márquez estaba con Castro, en 1980 en un discurso en el que este acusó a los refugiados recién asesinados en la embajada de Perú de ser «chusma». Arenas recuerda con amargura a compañeros del escritor homenajear por ello con «hipócritas aplausos» a Castro.[22]

Gabriel García Márquez firmando una copia de Cien años de soledad en La Habana (Cuba).

También debido a su fama y a sus puntos de vista sobre el imperialismo de Estados Unidos, fue etiquetado como subversivo y por muchos años le fue negado el visado estadounidense por las autoridades de inmigración.[16]​ Sin embargo, después de que Bill Clinton fuera elegido presidente de Estados Unidos, este le levantó la prohibición de viajar a su país y afirmó que Cien años de soledad es su novela favorita.

En 1981, el año en el que le fue concedida la Legión de Honor de Francia, regresó a Colombia de una visita con Castro, para encontrarse una vez más en problemas. El gobierno del liberal Julio César Turbay Ayala lo acusaba de financiar al grupo guerrillero M-19. Huyó de Colombia y solicitó asilo en México, donde mantuvo una casa.[22]

Desde 1986 hasta 1988, García Márquez vivió y trabajó en México D. F.La Habana y Cartagena de Indias. En 1987, hubo una celebración en América y Europa del vigésimo aniversario de Cien años de soledad. Escribió su primera obra de teatro, Diatriba de amor contra un hombre sentado. En 1988 se estrenó la película Un señor muy viejo con unas alas enormes, dirigida por Fernando Birri, adaptación del cuento del mismo nombre.[26]

En 1994, presentó la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, en busca de promover el periodismo de calidad en América Latina y España.[27]

En 1995, el Instituto Caro y Cuervo publicó en dos volúmenes el Repertorio crítico sobre Gabriel García Márquez.[26]

En 1996 García Márquez publicó Noticia de un secuestro, donde combinó la orientación testimonial del periodismo y su propio estilo narrativo. Esta historia representa la onda inmensa de violencia y secuestros que Colombia continuaba encarando.[28]

En 1999, el estadounidense Jon Lee Anderson publicó un libro revelador acerca de García Márquez, para lo cual tuvo la oportunidad de convivir varios meses con el escritor y su mujer en su casa de Bogotá.[28]

Enfermedad y muerte

Artículo principal: Muerte y funeral de Gabriel García Márquez

En 1999 le fue diagnosticado un cáncer linfático. Al respecto, el escritor declaró en una entrevista en el año 2000 a El Tiempo de Bogotá:

Hace unos años fui sometido a un tratamiento de tres meses contra un linfoma, y hoy me sorprendo yo mismo de la enorme lotería que ha sido ese tropiezo en mi vida. Por el temor de no tener tiempo para terminar los tres tomos de mis memorias y dos libros de cuentos que tenía a medias, reduje al mínimo las relaciones con mis amigos, desconecté el teléfono, cancelé los viajes y toda clase de compromisos pendientes y futuros, y me encerré a escribir todos los días sin interrupción desde las ocho de la mañana hasta las dos de la tarde. Durante ese tiempo, ya sin medicinas de ninguna clase, mis relaciones con los médicos se redujeron a controles anuales y a una dieta sencilla para no pasarme de peso. Mientras tanto, regresé al periodismo, volví a mi vicio favorito de la música y me puse al día en mis lecturas atrasadas.[29]

Mausoleo donde reposa la mitad de las cenizas de García Márquez en el antiguo Claustro de la Merced, sede de postgrados de la Universidad de Cartagena.

En esa entrevista, se refiere al poema La marioneta, que le fue atribuido por el diario peruano La República a modo de despedida por su inminente muerte.[29]​Aclaró que «el verdadero autor es un joven ventrílocuo mexicano que lo escribió para su muñeco», el mexicano Johnny Welch.[30]

En 2002, su biógrafo Gerald Martin voló a México D. F. para hablar con él. Su mujer, Mercedes, tenía gripe y el escritor debió visitar a Martin en su hotel. Según dijo, García Márquez no tenía la apariencia del típico sobreviviente de cáncer. Todavía delgado y con el pelo corto, completó Vivir para contarla.[13]

A principios de julio de 2012, por comentarios de su hermano Jaime, se rumoreó que el escritor padecía de demencia senil, pero un vídeo en que celebra su cumpleaños en marzo de 2012 sirvió para desmentirlo.[31]

En abril de 2014 fue internado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, en México D. F., debido a una recaída producto del cáncer linfático que le fue diagnosticado en 1999. Le había afectado un pulmón, ganglios e hígado. Falleció el 17 de abril de 2014.[32][33]

El presidente de Colombia Juan Manuel Santos señaló que el escritor fue «el colombiano que, en toda la historia de nuestro país, más lejos y más alto ha llevado el nombre de la patria», decretando tres días de duelo nacional.[34]​ Su cenizas reposan en el claustro de La Merced de Cartagena de Indias, adonde fueron trasladadas el 22 de mayo de 2016.[35][36]

  • Related Posts

    Fundación Dania Figueroa

    La Fundación Dania Figueroa es una organización sin fines de lucro comprometida con la defensa y promoción de los derechos humanos, el desarrollo humano integral y la construcción de sociedades…

    Encuentro Cultural con Dania Figueroa: una nueva voz para la memoria y la cultura

    Encuentro Cultural con Dania Figueroa: una nueva voz para la memoria y la culturaCon orgullo y compromiso cultural, anunciamos el nacimiento de Encuentro Cultural con Dania Figueroa, el primer periódico…

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *